Seguidores

Nos mudamos de espacio. Enlace permanente a nuestro espacio menor.

jueves, 31 de octubre de 2013

Ausencia de Dios - Fragmento

Sueño, acrílico de Fernanda Sampayo
Complejo Cultural Santa Cruz
 

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y con mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente sólo
sobreviviédote.

Benedetti

domingo, 27 de octubre de 2013

El HIelo - Fragmento

En las Bibliotecas. Allí siempre se sentaban miles de máquinas carnales dedicadas a la locura silenciosa de pasar hojas de papel cubiertas de letras. Aquellos volúmenes gordos y gastados que habían sido escritos por otras máquinas carnales que llevaban muertas años o siglos y cuyos retratos presidían los templos destinados a aquel mudo vano y ritual. Existían millones de libros. Los reproducían sin parar con la intención de mantener la demencia colectiva, logrando que millones de máquinas carnales se encorvasen piadosamente sobre las hojas de papel muerto. Después de la lectura se hacían todavía más muertas.

Vladimir Sorokin

Cuando uno ya no tiene fuerzas

La obra pertenece al Programa de Recuperación
y Estimulo del Patrimonio Artesanal Provincial
(P.R.E.P.A.P.) de la provincia de Santa Cruz.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar.Cuando uno ya no tiene fuerzas para fotografiar, tiene que ver con los ojos del alma.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para leer, tiene que estar lleno de narraciones.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para hablar, tiene que resonar.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para andar, tiene que volar.
Y cuando llegue la hora, uno tiene que desprenderse de los recuerdos, de los ojos del alma, dejar de soñar, callarse y plegar las alas.
Pero pase lo que pase, sigue la narración, sigue...

Eeva Kilpi

Sueño

Dibujo de Miguel Mellado
Tengo un sueño.
Martin Luther King escucha desde el balcón y el tirador llora a su lado.
Luca despierta, convida a todos los parroquianos y mira el sol por primera vez en años. Después conversa con Mapu y le pide una canción de amor. La hermosa niña de luz lo resuelve.
Miguel y Federico conversan y llaman a las alturas de las águilas pop.
Sokol canta y canta como sólo el corazón sabe hacerlo. Hurlingham espera por lluvia para los caballos.
Una canción más. De los Ramones, de Joe Strummer, de Lennon, no sé, suena Nick Cave o era Drake? Syd Barrett mezcla los sonidos hendrixianos.
Ahora que todo terminó y no hay pibes con hambre, el club anarco que no es club pero sí libertario presta su picnic para el show de las nubes celestes que sólo se ven desde la tierra.

M. Ceniza
Si consideramos lo que puede verse:
motores que nos vuelven locos,
amantes que acaban odiándose,
ese pescado que en el mercado
mira fijamente hacia arriba
adentrándose en nuestras mentes,
flores podridas, moscas atrapadas en telarañas,
motines, rugidos de leones enjaulados,
payasos enamorados de billetes,
naciones que trasladan a la gente
como peones de ajedrez,
ladrones a la luz del día con maravillosas
esposas y vinos por la noche,
las cárceles atestadas, el tópico de los parados,
hierba moribunda, fuegos insignificantes,
hombres suficientemente viejos
como para amar la tumba.

Esas y otras cosas demuestran que la vida
gira sobre un eje podrido.

Pero nos han dejado un poco de música
y un póster clavado en un rincón
un vaso de whisky, una corbata azul
un delgado volumen de poemas de Rimbaud,
un caballo que corre como si el diablo
le estuviera retorciendo la cola
sobre la hierba y el griterío
y después, de nuevo, el amor
como un coche que dobla la esquina, puntual,
la ciudad a la espera, el vino y las flores
el agua corriendo a través del lago
y verano e invierno y verano y verano
y de nuevo invierno.

Charles Bukowski

Que se quede el infinito sin estrellas

Que se quede el infinito sin estrellas
que la curva del tiempo se enderece.
Y pierda su fulgor, cuando se mece
un planeta en su abismo
y en las huellas del estallido primordial.
Aquellas noticias recibidas del comienzo
de las galaxias, del vacío inmenso,
hoy son luz fósil.
Paradojas bellas que anuncian por venir
lo transcurrido y postulan pasado lo futuro.
Universo del pensamiento puro:
un espacio que fluye como un río
y un tiempo sin presente, opaco y frío.
El tiempo de la espera y del olvido.

Severo Sarduy

Leviatán

Esculturas en piedra arenisca de Spencer Watson
Sus retruécanos de 2000 años sobre el pecado original puede ir a contárselos a los que ya no tienen seso. ¿Es posible que esta gente no haya considerado nunca la posibilidad de que el culpable pudiera ser Dios? ¿Acaso nunca oyeron hablar de Kant y Schopenhauer, de Gauss y Riemann; Darwin, Goethe, Wieland? ¿O simplemente no lo entienden y siguen rumiando disparates, impasibles como vacas, a través de los siglos? Éste es el espíritu que rechaza la modificación del curso de un río por considerarla un voto de desconfianza hacia Dios y una intromisión en SU creación. Una vez oí a un teólogo sentenciar fehacientemente a propósito del apéndice: "¡Si no tuviese alguna utilidad, no estaría allí!". Esto debe valer también para la poliomielitis y la bulimia; por lo que parece, los acólitos incondicionales llevan siempre uniforme negro.

Arno Schmidt

Rubaiyat - Fragmentos

Tuve grandes maestros.
Llegué a estar orgulloso de mis progresos.
Cuando recuerdo que fui sabio, me comparo
a ese líquido que llena el vaso y toma su forma,
y a ese humo que el viento desvanece.
------------------------------------------------------------
¿Qué es el mundo? Una parte pequeña del espacio.
¿Qué es la ciencia? Palabras.
¿Y qué son las naciones, las flores y las bestias?
Sombras.
¿Y tus continuos, tus inquietos cuidados?
Sólo nada en la nada.

Omar Khayyam

La Luna

A María Kodama
Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán.
Los largos siglos de la vigilia humana
la han colmado de antiguo llanto.
Mírala. Es tu espejo.

Borges

Soneto Do Corifeu

Son demasiados los peligros de esta vida
para los que sienten pasión
principalmente, cuando una luna llega de repente
y se tiende en el cielo, como olvidada.

Y si al brillo de la luna, que actúa como loco
se una música cualquiera,
es ahí donde es preciso tener cuidado,
porque debe andar cerca una mujer.

Debe andar cerca una mujer que está hecha
de música, brillo de luna y sentimiento,
que la vida no quiere de tan perfecta.

Una mujer que es como la propia luna
tan linda que solo esparce sufrimiento,
tan llena de pudor que vive desnuda.

Vinicius de Moraes

Jeux d'enfants

Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico. ¡Grandioso! Era lo mejor del mundo. Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, crack, porros, hierba, marihuana, éxtasis, canutos, anfetas, trips, ácidos, LSD. Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, una orgía, una paja, el kamasutra, las bolas chinas. Mejor que la comida y la mantequilla de maní que comía de pequeño. Mejor que la trilogía de George Lucas, que el fin del milenio. Mejor que los andares de Emma Pill, el baile de Marilyn Monroe, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y que el lunar de Cindy Crawford. Mejor que la cara B de Abbey Road, que los solos de Jimi Hendrix. Mejor que el pequeño paso de Neil Armstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papá Noel, la fortuna de Bill Gates, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro. Mejor que la testosterona de Arnold Schwarzenegger o el colágeno de los labios de Pamela Anderson. Mejor que Woodstock y las raves más orgásmicas. Mejor que las drogas del Marqués de Sade, Arthur Rimbaud, Jim Morrison y Castaneda. Mejor que la libertad. Mejor que la vida.

Bailame el agua


Diego Acosta - Dibujo a lápiz
Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada.
Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. Nunca a la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero el color de la sangre y el de la gris niebla que difumina las cosas. Si sabe que prefiero el frío cuero, ¿por qué se viste con el traje de terciopelo? Se me escurre entre los dedos. Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta.

Daniel Valdés

Diego Acosta - Dibujo a lápiz
En palabras del autor: "Báilame el agua, pensiones oscuras, parques con bellos durmientes, una ciudad hecha de un sólo callejón sin salida. La marginalidad de un circo de seres asociales donde crecen todos los enanos, el amor entendido como crudeza, con orígenes que queremos enterrar, con la muerte que soy yo y está en mí y con gentes que se cruzan en autopistas a cien por hora sin moverse de una estación de metro donde cantan en busca de la moneda del extraño. Y poesía. Y rabia. Todos los seres son uno y ninguno es igual que otro. Fernando Pessoa decía que sólo se entendía como orquesta. Cada uno de los instrumentos no dice nada por separado. Báilame el agua es una orquesta de personajes con un millón de personas en cada uno de ellos."

viernes, 25 de octubre de 2013

Informe para Ciegos - Capítulo I

Obras de Ernesto Sábato: El Alquimista III,
Dostoievski y Versión final de Virginia Woolf
¿Cuándo empezó esto que ahora va a terminar con mi asesinato? Esta feroz lucidez que ahora tengo es como un faro y puedo aprovechar un intensísimo haz hacia vastas regiones de mi memoria: veo caras, ratas en un granero, calles de Buenos Aires o de Argel, prostitutas y marineros; muevo el haz y veo cosas más lejanas: una fuente en la estancia, una bochornosa siesta, pájaros y ojos que pincho con un clavo. Tal vez ahí, pero quién sabe: puede ser mucho más atrás, en épocas que ahora no recuerdo, en períodos remotísimos de mi primera infancia. No sé. ¿Qué importa además?

Sábato

Hija del viento

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencia, a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Han venido a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
Tú lloras debajo de tu llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.
 
Flora Alejandra Pizarnik... y el tiempo estranguló su estrella

Será que la canción llego hasta el sol

Si el camino surge de la nada,
será que mi canción llego hasta el sol
Si algo te sacude sin sentido
será que la canción llego hasta el sol

La tristeza se va como una luz
todo es armonía a mi alrededor
y esta bien

Alguien va subiendo la colina,
será que la canción llego hasta el sol
Y otro va muy loco, hundido en su mente,
será que la canción llego hasta el sol

Una brisa volara en el amanecer
y un extraño tiempo nos envolverá por fin

Esta noche se oirá dentro de tu piel,
no hay ningún momento que se pueda comparar al amor.
Si se escucha el eco, si el viento dice adiós,
será que la canción llego hasta el sol

El Flaco Spinetta (Inmortal)