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domingo, 22 de junio de 2014

Cenizas - Fragmento

De Mi Tierra - Muestra de Sandra Jamieson O´Byrne
Fundacruz, Río Gallegos, Abril de 2013
Hemos dicho palabras,
palabras para despertar muertos,
palabras para hacer un fuego,
palabras donde poder sentarnos y sonreír.

Nos hemos arrodillado
y adorado frases extensas
como el suspiro de la estrella,
frases como olas, frases como alas.

Hemos inventado nuevos nombres
para el vino y para la risa,
para las miradas y sus terribles caminos.

Alejandra - Las aventuras perdidas

domingo, 8 de diciembre de 2013

Sombras de los días por venir

Mañana,
me vestirán con cenizas al alba,
me llenarán la boca de flores,
Aprenderé a dormir
en la memoria de un muro,
en la respiración
de un animal que sueña.

Alejandra Pizarnik

viernes, 25 de octubre de 2013

Hija del viento

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencia, a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.
Han venido a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.
Tú lloras debajo de tu llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.
Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.
 
Flora Alejandra Pizarnik... y el tiempo estranguló su estrella

lunes, 14 de octubre de 2013

Solamente en la noche

Escribiendo
he pedido, he perdido
en esta noche en este mundo
abrazada a vos
alegría del naufragio
he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema
he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.

Coger y morir no tienen adjetivos.

Alejandra - Textos de sombra y últimos poemas, 1972

miércoles, 4 de septiembre de 2013

La condesa sangrienta - Fragmento

Ella no sintió miedo, no tembló nunca. Entonces, ninguna compasión ni emoción ni admiración por ella. Sólo un quedar en suspenso en el exceso del horror, una fascinación por un vestido blanco que se vuelve rojo, por la idea de un absoluto desgarramiento, por la evocación de un silencio constelado de gritos en donde todo es la imagen de una belleza inaceptable.
Como Sade en sus escritos, como Gilles de Rais en sus crímenes, la condesa Báthory alcanzo, más allá de todo límite, el último fondo del desenfreno. Ella es una prueba más de que la libertad absoluta de la criatura humana es horrible.

Alejandra

lunes, 19 de agosto de 2013

Diarios - Fragmento

Y yo pensé que tal vez la poesía sirve para esto, para que en una noche lluviosa y helada alguien vea escrito en unas líneas su confusión inenarrable y su dolor.

Alejandra Pizarnik - 30 de diciembre de 1962

domingo, 21 de julio de 2013

Fragmento del poema Linterna Sorda

 
Los ausentes soplan y la noche es densa.
La noche tiene el color de los párpados de un muerto.
Toda la noche hago la noche. Toda la noche escribo.
Palabra por palabra yo escribo la noche.

Alejandra Pizarnik  - Extracción de la piedra de la locura

domingo, 10 de febrero de 2013

Verano 1956

Tanto miedo
Alejandra
tanto miedo
la nada
te espera la nada
¿por qué temer? ¿por qué?

por más imaginación que tenga
no puedo esbozar la muerte
no puedo pensarme muerta
¿he de tener esperanzas?
¿he de ser eterna?
¿qué es entonces este vacío que me recorre?
¿qué es entonces la nada que camina por mi ser?
Sólo sé que no puedo más
siento envidia del lector aún no nacido que leerá mis poemas
yo ya no estaré.


No comprendo el anhelo de «lo fantástico», ni a la literatura de «misterio». Es que ¿es posible hallar más misterio que en la propia existencia?
¿Qué tienen los viajes que producen tanta alegría? Aun el más breve sugiere algo a modo de renovación, o de muerte.

Alejandra Pizarnik

domingo, 3 de febrero de 2013


Yo sólo sería feliz en un mundo de

esfinges. Sin palabras. Sólo la música, el

vino, y los ojos más intensos del

universo contemplándome.

Alejandra.

domingo, 20 de enero de 2013

En esta noche en este mundo

 
Ayúdame a escribir el poema
más prescindible
el que no sirva

ni para ser inservible
ayúdame a escribir palabras
en esta noche en este mundo.

8 de octubre de 1971

Alejandra - Textos de sombra y últimos poemas


domingo, 25 de noviembre de 2012

Para Janis Joplin



A cantar dulce y a morirse luego
no: a ladrar.

Así como duerme la gitana de Rousseau
así cantás, más las lecciones de terror.

Hay que llorar hasta romperse
para crear o decir una pequeña canción,
gritar tanto para cubrir los agujeros de la ausencia
eso hiciste vos, eso yo.
me pregunto si eso no aumentó el error.

Hiciste bien en morir.
por eso te hablo,
por eso me confío a una niña monstruo.

Alejandra Pizarnik - Textos de sombra y últimos poemas

domingo, 28 de octubre de 2012

Mendiga voz

Y aún me atrevo a amar
el sonido de la luz en una hora muerta,
el color del tiempo en un muro abandonado.
En mi mirada lo he perdido todo.
Es tan lejos pedir.
Tan cerca saber que no hay.

Alejandra

domingo, 7 de octubre de 2012

Un cuento memorable


-Esa de negro que sonríe desde la pequeña ventana del tranvía se asemeja a Mme. Lamort -dijo.
-No es posible, pues en París no hay tranvías. Además, esa de negro del tranvía en nada se asemeja a Mme. Lamort. Todo lo contrario: es Mme. Lamort quien se asemeja a esa de negro. Resumiendo: no solo no hay tranvías en París sino que nunca en mi vida he visto a Mme. Lamort, ni siquiera en retrato.
-Usted coincide conmigo -dijo-, porque tampoco yo conozco a Mme. Lamort.
-Quién es usted? Deberíamos presentarnos.
-Mme. Lamort -dijo-. ¨Y usted?
-Mme. Lamort.-Su nombre no deja de recordarme algo -dijo.
-Trate de recordar antes de que llegue el tranvía.
-Pero si acaba de decir que no hay tranvías en París -dijo.
-No los había cuando lo dije, pero nunca se sabe que va a pasar.
-Entonces esperémoslo puesto que lo estamos esperando.

Alejandra Pizarnik

miércoles, 26 de septiembre de 2012

40 años sin Alejandra (25 de septiembre de 1972 - 25 de septiembre de 2012)


Pero ¿quién me dará la respuesta jamás usada?
Alguna palabra que me ampare del viento
alguna verdad pequeña en que sentarme
y desde la cual vivirme
alguna frase solamente mía
que yo abrace cada noche
en la que me reconozc
en la que me exista.

Alejandra

domingo, 16 de septiembre de 2012

de Árbol de Diana

Para Andrea Thaos por ser quien es, por el trabajo que realiza, por las vidas que toca con su magia. Por compartir el amor a Alejandra y a Julito y por supuesto a Tarja Turunen (sing for me, my life). Por estar siempre rondándome. Por no dejar que olvide que allá afuera la belleza existe y simplemente nos espera.
"A veces te quiero. Y a veces... también"


6
Ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe.
7
Salta con la camisa en llamas
De estrella a estrella.
De sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
La que ama al viento.
8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero.
No es verdad que vendrá.
No es verdad que no vendrá.
11
Ahora en esta hora inocente
yo y la que fui nos sentamos
en el umbral de mi mirada.
13
Explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome
14
El poema que no digo,
el que no merezco.
Miedo de ser dos
camino del espejo:
alguien en mí, dormido,
me come y me bebe.
15
Extraño desacostumbrarme
de la hora en que nací.
Extraño no ejercer más
oficio de recién llegada.
16
Has construido tu casa
has emplumado tus pájaros
has golpeado al viento
con tus propios huesos
has terminado sola
lo que nadie comenzó
18
Como un poema enterado
del silencio de las cosas
hablas para no verme
19
Cuando vea los ojos
que tengo en los míos tatuados
22
En la noche
un espejo para la pequeña muerta
un espejo de cenizas
33
Alguna vez, alguna vez tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va.
35
Vida, mi vida, déjate caer,
déjate doler, mi vida,
déjate enlazar de fuego,
de silencio ingenuo,
de piedras verdes
en la casa de la noche,
déjate caer y doler, mi vida.
38
Este canto arrepentido,
vigía detrás de mis poemas:
este canto me desmiente,
me amordaza.

jueves, 17 de mayo de 2012

Moradas


En la mano crispada de un muerto,
en la memoria de un loco,
en la tristeza de un niño,
en la mano que busca el vaso,
en el vaso inalcanzable,
en la sed de siempre...

Alejandra.

domingo, 29 de abril de 2012

El sueño de la muerte o el lugar de los cuerpos poéticos


Toda la noche escucho el llamamiento de la muerte, toda la noche escucho el canto de la muerte junto al río, toda la noche escucho la voz de la muerte que me llama.

Y tantos sueños unidos, tantas posesiones, tantas inmersiones en mis posesiones de pequeña difunta en un jardín de ruinas y de lilas. Junto al río la muerte me llama. Desoladamente desgarrada en el corazón escucho el canto de la más pura alegría.

Extracción de la piedra de la locura.

domingo, 8 de abril de 2012

de los Diarios de Alejandra Pizarnik


Si me preguntan qué perdí, mi respuesta serán mis brazos en ademán de decir: todo. Si me preguntan qué encontré, el gesto será idéntico. Pero si te preguntan por qué respondés así o qué querés decir con ese gesto te echarás a llorar y maldecirás el lenguaje.

Alejandra.

martes, 21 de febrero de 2012

Alejandra Pizarnik, Diarios

Anoche bebí demasiado porque comí con unos idiotas, unos arquitectos -con sus mujercitas- que hablaban de aviones y del servicio militar en todos los países del mundo. Eran muchachos de veinticuatro a treinta años. Odio a la gente joven -seria y estudiosa- con su Porvenir abierto y sus miserables deseos de automóviles y departamentos. Los únicos jóvenes que acepto son los bizcos, los cojos, los poetas, los homosexuales, los viudos inconsolables, los frustrados, los obsesionados, sean condes o mendigos, comunistas o monárquicos, mujeres, hombres, andróginos o castrados.

martes, 24 de enero de 2012

Hija del viento


Han venido. Invaden la sangre.
Huelen a plumas, a carencias, a llanto.
Pero tú alimentas al miedo y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas como la serpiente
loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto,
tú abres el cofre de tus deseos
y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad
que las palabras se suicidan.

Alejandra