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miércoles, 18 de diciembre de 2013

La tregua - Fragmento

El tiempo se va. A veces pienso que tendría que ir apurado, que sacarle el máximo partido a estos años que quedan. Hoy en día, cualquiera puede decirme, después de escudriñar mis arrugas: “Pero si usted todavía es un hombre joven”. Todavía. ¿Cuántos años me quedan de “todavía”? Lo pienso y me entra el apuro, tengo la angustiante sensación de que la vida se me está escapando, como si mis venas se hubieran abierto y yo no pudiera detener mi sangre.

Mario Benedetti

domingo, 15 de diciembre de 2013

Ángelus

Esculturas veladas de Raffaelo Monti (1818-1881)
Quién me iba a decir que el destino era esto.
Ver la lluvia a través de letras invertidas,
un paredón con manchas que parecen prohombres,
el techo de los ómnibus brillantes como peces
y esa melancolía que impregna las bocinas.

Aquí no hay cielo, aquí no hay horizonte.
Hay una mesa grande para todos los brazos
y una silla que gira cuando quiero escaparme.
Otro día se acaba y el destino era esto.

Es raro que uno tenga tiempo de verse triste:
siempre suena una orden, un teléfono, un timbre,
y, claro, está prohibido llorar sobre los libros
porque no queda bien que la tinta se corra.

Mario Benedetti

jueves, 31 de octubre de 2013

Ausencia de Dios - Fragmento

Sueño, acrílico de Fernanda Sampayo
Complejo Cultural Santa Cruz
 

Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y con mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente sólo
sobreviviédote.

Benedetti

domingo, 11 de agosto de 2013

La borra del café

 He llegado a pensar que, después de todo, la conciencia es simultáneamente nuestro cielo y nuestro infierno. El famoso Juicio Final lo llevamos aquí, en el pecho. Todas las noches,sin ser conscientes de ello, enfrentamos un Juicio Final. Y es de acuerdo a su dictamen que podemos dormir tranquilos o revolcarnos en pesadillas. Ni Salomón ni psicoanalista. Somos juez y parte, fiscal y defensor, qué más remedio. 
Si nosotros mismos no sabemos condenarnos o absolvernos ¿quién será capaz de hacerlo? ¿Quién tiene tantos y tan recónditos elementos de juicio sobre nosotros mismos como nosotros mismos? ¿Acaso no sabemos, desde el inicio y sin la menor vacilación, cuándo somos culpables y cuándo inocentes?

Don Mario Benedetti
(El arte pertenece a Viviana Troya - Proyecto Formato Negro - Río Gallegos 2013)

lunes, 29 de julio de 2013

Te espero


No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás...

 Mario Benedetti

lunes, 17 de junio de 2013

La Tregua

Cuando alguien se siente brillantemente desgraciado, entonces sí vale la pena llorar con acompañamiento de temblores, convulsiones, y, sobre todo, con público. Pero, cuando además de desgraciado, uno se siente opaco, cuando no queda sitio para la rebeldía, el sacrificio o la heroicidad, entonces hay que llorar sin ruido, porque nadie puede ayudar y porque uno tiene conciencia de que eso pasa y al final se retoma el equilibrio, la normalidad.

Benedetti

domingo, 10 de febrero de 2013

Preguntas al azar

 
¿Por qué estás en la noche agazapado? ¿contra quién? ¿por qué sos una ausencia tan endeble? ¿por qué estás desvelado y el silencio te encrespa? ¿estás huyendo de algo? ¿de alguien? ¿de vos mismo? ¿de los ojos que viste y no te vieron y ahora te rastrean? ¿te olvidaste del llanto? ¿del alarido y la puteada? ¿por qué las bóvedas y el viento te espeluznan? ¿por qué te aterran la guadaña y el albur? ¿cuándo vas a buscarte en el espejo? ¿soportarás tu mueca? ¿consentirás tu asco? ¿a dónde irás verdugo si no hay cielo? ¿desde dónde llegaste a este sigilo inquietante? ¿a este enigma sobado? ¿enigma sin pretextos? ¿para quién trabajás ahora que cayó tu anonimato y el olvido profundo no se estila? ¿acaso tu desprecio es un seguro? ¿te encontrarás a salvo dentro de una seguridad tan frágil? ¿a veces te sentís necio en el pánico aunque sepas que nadie va a hacerte lo que hiciste? ¿venís o te estás yendo? ¿hacia dónde? ¿hasta cuándo podrás con los fantasmas? ¿a dónde irás verdugo si no hay cielo? ¿te vencerán las alucinaciones? ¿arrastrarás tu sombra y las sombras ajenas? ¿hasta qué punto callarás soñando bostezarás de odio hibernarás en pesadilla te enredarás en los desdenes? ¿cómo podrás seguir viviendo en la helada tangencia de la muerte? ¿vas a temblar de culpa? ¿o de julepe? ¿pasa el espanto por donde pasabas? ¿te jubilaste de la felonía? ¿te desnudaste de tu desnudez? ¿a dónde irás corsario si no hay mar? ¿a dónde irás verdugo si no hay cielo?

Benedetti, Mario

domingo, 2 de diciembre de 2012

Tiempo sin tiempo

 
Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
qué hacer con él
tiempo en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo pueda abrir y cerrar
como una puerta
tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy no es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo
tiempo para esconderme en el canto de un gallo
y para reaparecer en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj
vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

domingo, 28 de octubre de 2012

Quién de nosotros


Para mí significa una especie de morosa fruición el imaginar las probables prolongaciones de ciertas dudas del pasado y figurarme cómo habría sido este presente si en tal o cual instante yo me hubiera decidido por el otro rumbo. Pero ¿existe verdaderamente ese otro rumbo? En realidad, sólo existe la dirección que tomamos. Lo que pude haber sido, ya no vale.

Benedetti

domingo, 23 de septiembre de 2012

Esta es mi casa


No cabe duda. Esta es mi casa
aquí sucedo, aquí
me engaño inmensamente.
Ésta es mi casa detenida en el tiempo.
Llega el otoño y me defiende,
la primavera y me condena.
Tengo millones de huéspedes
que ríen y comen,
copulan y duermen,
juegan y piensan,
millones de huéspedes que se aburren
y tienen pesadillas y ataques de nervios.

No cabe duda. Ésta es mi casa.
Todos los perros y campanarios
pasan frente a ella.
Pero a mi casa la azotan los rayos
y un día se va a partir en dos.
Y yo no sabré dónde guarecerme
porque todas las puertas dan afuera del mundo.

Benedetti.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Hasta mañana


Voy a cerrar los ojos en voz baja
voy a meterme a tientas en el sueño.
En este instante el odio no trabaja
para la muerte que es su pobre dueño
la voluntad suspende su latido
y yo me siento lejos, tan pequeño
que a Dios invoco, pero no le pido
nada, con tal de compartir apenas
este universo que hemos conseguido
por las malas y a veces por las buenas.

¿Por qué el mundo soñado no es el mismo
que este mundo de muerte a manos llenas?
Mi pesadilla es siempre el optimismo:
me duermo débil, sueño que soy fuerte,
pero el futuro aguarda. Es un abismo.
No me lo digan cuando me despierte.

domingo, 22 de julio de 2012

Cumpleaños en Manhattan


(...) Pero todo está claro
y es más dulce, más útil
sobre todo más dulce
reconocer que el tiempo
está pasando
que está pasando el tiempo
y hace ruido
y sentirse de una vez
para siempre
olvidado y tranquilo
como un cero a la izquierda.

Benedetti

lunes, 9 de julio de 2012

Testigo de uno mismo


Acontece la noche y estoy solo
cargo conmigo mismo a duras penas
al buen amor se lo llevó la muerte
y no sé para quién seguir viviendo.

Mario Benedetti.

domingo, 22 de abril de 2012

Papel mojado

Con ríos
con sangre
con lluvia
o rocío
con semen
con vino
con nieve
con llanto
los poemas
suelen
ser
papel mojado.


Benedetti.

domingo, 19 de febrero de 2012

Testamento de miércoles


Lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza por que es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias.

Lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda por que un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente.

Lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no se si es inocencia
o estupidez malsana o alegría.

Sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos el del viernes.

Benedetti.

jueves, 19 de enero de 2012

Existir



A veces me doy cuenta de que existo
los síntomas son claros / gozo o peno
el firmamento pasa tan compacto
y lo percibo siempre diferente,
aporto mis preguntas sin respuesta
y me lleno de dudas siempre vivas
mientras dude yo sé que estoy viviendo
con paciencia y a veces con penuria,
algo se mueve en mis creencias
en mis amores y en mis odios
mis manos ya no pueden estar quietas
intentan apresar todo el misterio
pero el misterio es también olvido
todo pasa en la noche todo pasa
pero yo sé que existo
por ahora.

Benedetti.

lunes, 16 de enero de 2012

¿Cosecha de la nada?


Hay quienes imaginan el olvido
como un depósito desierto,

una cosecha de la nada y sin embargo
el olvido esta lleno de memoria.


Mario Benedetti.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Es tan poco

Lo que conoces
es tan poco

lo que conoces de mí
lo que conoces son mis nubes
son mis silencios

son mis gestos
lo que conoces de mí
lo que conoces es la tristeza
de mi casa vista de afuera
son los postigos

de mi tristeza
el llamador de mi tristeza.

Pero no sabes nada
a lo sumo piensas a veces
que es tan poco

lo que conozco
lo que conozco de ti
lo que conozco

o sea tus nubes
o tus silencios o tus gestos
lo que conozco es la tristeza
de tu casa vista de afuera
son los postigos de tu tristeza
el llamador de tu tristeza.
Pero no llamas.
Pero no llamo.

Benedetti.

lunes, 12 de diciembre de 2011

No te rindas

No te rindas,
aún estás a tiempo
de alcanzar

y comenzar de nuevo
Aceptar tus sombras
Enterrar tus miedos
Liberar el lastre
Retomar el vuelo
No te rindas

que la vida es eso
Continuar el viaje
Perseguir tus sueños

destrabar el tiempo
Correr los escombros y destapar el cielo
No te rindas,
por favor no cedas
Aunque el frío queme, aunque el miedo muerda
Aunque el sol se esconda y se calle el viento
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños
Porque la vida es tuya
y tuyo también el deseo
Porque lo has querido
y porque te quiero
Porque existe el vino
y el amor, es cierto
Porque no hay heridas
que no cure el tiempo
Abrir las puertas quitar los cerrojos
Abandonar las murallas
que te protegieron
Vivir la vida
y aceptar el reto
Recuperar la risa, ensayar un canto
Bajar la guardia
y extender las manos
Desplegar las alas e intentar de nuevo
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas,
por favor no cedas,
Aunque el frío queme
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo
Porque esta es la hora y el mejor momento
Porque no estás solo, porque yo te quiero

Mario Benedetti

domingo, 13 de noviembre de 2011

(de) Tu ausencia.


Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces, por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Mario Benedetti.