Yo llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas, para sofocarme con sangre, con arena. El infortunio fue mi dios. Yo me he tendido cuan largo era en el barro. Me he secado en la ráfaga del crimen. Y le he jugado malas pasadas a la locura.
"Tú seguirás siendo una hiena", declara el demonio que me coronó con tan amables amapolas. "Gana la muerte con todos tus apetitos y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales."
Jean Arthur Rimbaud
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miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 16 de enero de 2012
Rimbaud o el tormento del poeta
El poeta se hace visionario a través de una larga, ilimitada y sistemática desorganización de todos los sentidos. todas las formas del amor, del sufrimiento, de la locura, las busca en sí mismo, agota en su interior todos los venenos y conserva su quintaesencia... ¿Qué importa entonces si se destruye en su vuelo extático por lo desconocido y lo inenarrable?
Rimbaud.
domingo, 25 de septiembre de 2011
de Rimbaud.
Yo debería tener un infierno para mi cólera, un infierno para mi orgullo y el infierno de las caricias; un concierto de infiernos.
Arthur Rimbaud.
Arthur Rimbaud.
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