Seguidores

Nos mudamos de espacio. Enlace permanente a nuestro espacio menor.

Mostrando entradas con la etiqueta otros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta otros. Mostrar todas las entradas

sábado, 21 de junio de 2014

Viaje a la ficción - Fragmento

Onetti y Faulkner según Hermenegildo Sábat
Escribir era, para Onetti, no una "evasión", sino una manera de vivir más intensa, una hechicería gracias a la cual sus fracasos se volvían triunfos. Por eso, toda su vida insistió en que la literatura no podía ser un mero oficio, una profesión, menos aún un pasatiempo, sino una entrega visceral, un desnudamiento completo del ser, algo que tenía más de sacrificio que de trabajo, que se llevaba a cabo en la soledad y sin esperar por ello otra recompensa que saber que, escribiendo, le sacaba la vuelta a la puta vida.

Mario Vargas Llosa

viernes, 20 de junio de 2014

Desapariciones

Y después de todo quedo yo 
Óleo de Adriana Garcia Hernandez
 Una palabra ha llegado en un papel. Al desdoblarlo descubro que donde estaba la palabra sólo hay un polvillo iridiscente, como el que dejan las mariposas en la yema de los dedos. Quiero leerla sin embargo. Nada. Nada que pueda leerse. Nada para agregar al mundo. Sólo un espacio borroneado por algo leve. Entonces ¿cómo empezar? ¿con qué palabra iniciar lo que queda?

Nélida Cañas

Nos han dado la tierra - Fragmento

Perro - Grabado de Rufino Tamayo
Después de tantas horas de caminar sin encontrar ni una sombra de árbol, ni una semilla de árbol, ni una raíz de nada, se oye el ladrar de los perros.
Uno ha creído a veces, en medio de este camino sin orillas, que nada habría después; que no se podría encontrar nada al otro lado, al final de esta llanura rajada de grietas y de arroyos secos. Pero sí, hay algo. Hay un pueblo. Se oye que ladran los perros y se siente en el aire el olor del humo, y se saborea ese olor de la gente como si fuera una esperanza.
Pero el pueblo está todavía muy allá. Es el viento el que lo acerca.
 
Juan Rulfo

domingo, 8 de junio de 2014

La soledad es cosa mía

36 Caretas - Instalación de Karina Velázquez
Museo de Arte Eduardo Minicelli - Río Gallegos
La soledad es cosa mía, resplandece en todo lo que amo. No hay más verdad que la acrobacia del quedarse a solas, algún gemido en una bolsa de papel o el discurrir de la sangre que no sabe a dónde va. Me había hecho la promesa de no volver a mi cancioncita triste de saciar la hora con un grano de anís, con una nube niña durmiendo en la palma de mi mano. Ahora vuelvo a casa como un criminal. Alguien me lapida implacablemente desde la sombra. (...) Si tú supieras cómo me aterra la limpidez del aire, el insomnio, ese tren que nunca llega al mar. A veces me devora la rabia y me largo a las calles, husmeo en los basureros, en los parques. De las carnicerías obtengo espléndidos trozos. Mis compañeros de trabajo me oyen hablar a solas como un tonto y en toda estas noches remastico las cucarachas de la soledad.

Guillermo Fernández

domingo, 1 de junio de 2014

El corazón de un colibrí late 1260 veces por minuto

Obra expuesta por los alumnos del profesorado de Artes Visuales
durante el 54° aniversario del Conservatorio Provincial de Música
Eugenio Rosso - Mayo 2014
Este hombre estará sentado en su silla hasta el amanecer. Ha sido un largo día, y ahora las conversaciones del día separan las hojas del pasto para acostarse. Ahora las pausas entre las palabras poseen todo. El esmero del vacío al cual él no le ve el fin, éxtasis de espacios en blanco entre las piedras y todos los pensamientos fuera de las piedras, se los deja errar hasta la mañana. Hay en él una tristeza que no puede interpretar, como arroyuelos trayendo pinceladas de sangre de vuelta a un manantial que ésta no comprende. Como todas las pequeñas pitonisas debajo de las tablas del piso que no pueden decir una palabra, y todos los libros en los estantes que no pueden leerse a sí mismos. En su habitación sólo el colibrí entiende, prensado entre las hojas de la biblia familiar de los años 1850, como una rosa que comprendiera el vuelo, aplastada tristemente contra todas las palabras de Dios. Una flor donde la oscuridad se condensa en forma de pájaro, donde la muerte se condensa 1260 veces por minuto. Esta tristeza es suficiente incluso para que un hombre la comprenda, para encontrar su lugar, el peso de su infelicidad, esa pluma que cae dentro de él mismo, donde no existen alas, ningún volar hacia la luz, ni un aleteo, ninguna respuesta que venga del movimiento.

Don Domanski

Los bajos fondos - Fragmento

Obra expuesta por los alumnos del profesorado
de Artes Visuales durante el 54° aniversario

del Conservatorio Provincial de Música
Eugenio Rosso - Mayo 2014
Anoche estuve en el reino de las Sombras, donde rayos grises del sol atravesaban un cielo gris. Calladamente, el follaje gris ceniza de los árboles se balanceaba con el viento, sin que se escuchara el rumor de las ruedas, el sonido de los pasos o de las voces. No es la vida sino su sombra, no es el movimiento sino su espectro silencioso.

Ayer estuve en el reino de las sombras. Si supieras hasta que punto es aterrador. Allí no existe ni el sonido ni el color: todo, la tierra, los árboles, los hombres, el agua y el aire, todo tiene allí un color gris uniforme. En el cielo gris, rayos de sol grises; en los rostros grises, ojos grises. Y hasta las hojas de los árboles son grises como la ceniza: no es la vida, sino una sombra de vida. No es el movimiento, sino una sombra de movimiento, desprovista de sonido.

Maksim Gorki

domingo, 4 de mayo de 2014

Nocturno

Arte de César Barrientos - Muestra Las Vidas del Arte
Complejo Cultural Santa Cruz, Mayo 2014
Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre se escucha que transita solamente la rabia, que en los tuétanos tiembla despabilado el odio y en las médulas arde continua la venganza, las palabras entonces no sirven, son palabras. Manifiestos, artículos, comentarios, discursos, humaredas perdidas, neblinas estampadas, qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua. Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste, lo desgraciado y muerto que tiene una garganta cuando desde el abismo de su idioma quisiera gritar que no puede por imposible y calla. Siento esta noche, heridas de muerte, las palabras.
 
Rafael Alberti - 1937

jueves, 6 de febrero de 2014

Éxodo

Ermitaño - Acrílico de Rafael Coronel - 2004
En lo alto del día eres aquel que vuelve
a borrar de la arena la oquedad de su paso
el miserable héroe que escapó del combate
y apoyado en su escudo mira arder la derrota
el náufrago sin nombre que se aferra a otro cuerpo
para que el mar no arroje su cadáver a solas
el perpetuo exiliado que en el desierto
mira crecer hondas ciudades que en el sol retroceden
el que clavó sus armas en la piel de un dios muerto
el que escucha en el alba cantar un gallo y otro
porque las profecías se están cumpliendo
atónito y sin embargo cierto de haber negado todo
el que abre la mano y recibe la noche.

José Emilio Pacheco

martes, 28 de enero de 2014

Las Crónicas Nemedias

Sabed, oh principe, que entre los años en que los océanos anegaron Atlantis y las resplandecientes ciudades y los años de aparición de los hijos de Aryas, hubo una edad no soñada en la que brillantes reinos ocuparon la tierra como el manto azul entre las estrellas: Nemedia, Ophir, Brythunia, Hyperbórea, Zamora, con sus mujeres de cabellos negros y sus torres de terrorifico misterio; Zingara, con sus caballeros; Koth, que hace frontera con las tierras de pastos de Shem; Estigia, con sus tumbas guardadas por sombras; Hyrkania, cuyos jinetes vestían acero, seda y oro. Pero el más orgulloso reino del mundo es Aquilonia, que reina suprema en el dormido occidente.


Y aqui llegó Conan, el cimmerio, cabello negro, adustos ojos, espada en mano, ladrón, asaltante, asesino, de grandes tristezas y grandes alegrías, preparado para pisotear, con sus pies calzados con sandalias, los enjoyados tronos de la Tierra.

Robert E.Howard



A aquellos que son seguidores de Juguetes Perdidos seguramente les sorprenderá el contenido del post pero, tras un terrible ataque de maravillosa nostalgia, este épico personaje no podía dejar de faltar. Recuerden que toda la magia reside en los muchos mundos de la fantasía.

domingo, 19 de enero de 2014

Poema del tiempo que no pasa - Fragmento

París a través de la ventana
Marc Chagall - 1913

Que venga aquél que me odie y que me mate
le daré las gracias con toda mi sangre
dicen que a la hora de morir la memoria
pasa revista a la vida.
Apartad de mí esa prueba
apartad de mí esa prueba del tiempo al revés
¿qué le hice al cielo para tener que acordarme?
sólo quiero errar en habitaciones de tiempos condenados.
Abro las puertas sobre el silencio de nosotros
escucho el pasado huir de un jarrón rajado
y la flor marchitarse por carencia de agua
borrarse el perfume en su fango.
Sólo preciso estar en tus brazos
tus dobles brazos del olvido.
 
Louis Aragón

lunes, 6 de enero de 2014

La vida furtiva


En la caverna de la soledad
Acrílico de Cecilia Valadez
Seguramente será como ahora. Estaré despierto, caminaré arriba y abajo por el pasillo. Como un minero que surge de un pozo, me subirá desde el silencio de toda la casa, brusco, el ronquido del ascensor. Me detendré a escuchar el abofetear de puertas de metal y los pasos en el rellano y adivinaré el instante en que empezará a temblar la angustia del timbre. Sabré quiénes son. Les abriré enseguida. Todo perdido. Que entren éstos, a quienes tendré que decirles todo.

Gabriel Ferrater

jueves, 26 de diciembre de 2013

Drácula - Fragmento

Vi alrededor de nosotros un círculo de lobos, con dientes blancos y lenguas rojas y colgantes, con largos miembros sinuosos y pelo hirsuto. Eran cien veces más terribles en aquel lúgubre silencio que los rodeaba que cuando estaban aullando. Por mi parte, caí en una especie de parálisis de miedo. Sólo cuando el hombre se encuentra cara a cara con semejantes horrores puede comprender su verdadero significado.

Bram Stoker

jueves, 5 de diciembre de 2013

La vuelta de Martín Fierro

Y no piensen los oyentes
Que del saber hago alarde
He conocido aunque tarde
Sin haberme arrepentido
Que es pecado cometido
El decir ciertas verdades.

Pero voy en mi camino
Y nada me ladiará
He de decir la verdá
De naides soy adulón
Aquí no hay imitación
Esta es pura realidá.

Y el que me quiera enmendar
Mucho tiene que saber
Tiene mucho que aprender
El que me sepa escuchar
Tiene mucho que rumiar
El que me quiera entender.
 
José Hernandez
Portada de la primera edición
de La vuelta de Martín Fierro - 1879

martes, 3 de diciembre de 2013

Poética

Óleo de Martín Lanezán
Dí la verdad 
dí al menos tu verdad 
y después deja que cualquier cosa ocurra
que te rompan la página querida
que te tumben a pedradas la puerta
que la gente se amontone delante de tu cuerpo
como si fueras un prodigio o un muerto.

Heberto Padilla

domingo, 17 de noviembre de 2013

Bienvenido a la tormenta - Capítulo I

Desequilibrio mental, óleo de Alejandra Villarroel
El pastún Mustafá Sharif, Secretario General de la ONU, apareció muerto en lo alto del rascacielos Chrysler. Tenía un disparo en la frente, la cabeza vencida, el pelo sucio, los ojos abiertos y una expresión de terror que no era de este mundo. Atado a la aguja del rascacielos, estaba barnizado de sangre y escarcha. Alguien le había abierto en canal y extirpado los órganos. Sólo quedaba el corazón, que por algún extraño motivo, continuaba latiendo.

Daniel Múgica

Declaración de principios de Cyrano de Bergerac

Gérard Xavier Marcel Depardieu como Cyrano de Bergerac - 1990
¿Intrigar, maquinar, tener miedo, temer que no aprecien mi talento, ser adulador, distribuir mil cumplidos? No, gracias. Y otra vez no, gracias. En cambio, ¿cantar, reir, caminar a mi modo, soñar, libre para ver las cosas como son, una voz que es virilidad, poder ir donde desee, una palabra, un sí, un no, componer o luchar? Más, nunca escribir una línea sin haberla escuchado en mi corazón. Recorrer cualquier camino bajo el sol, bajo las estrellas, sin pensar que hay una fortuna al llegar al final. Y con tanta modestia, decir a mi alma que le bastan las flores, la hierba, con espinas tal vez, que crezcan en un jardín que puedas llamar tuyo. Soy demasiado orgulloso para ser un parásito y si mi inteligencia crece hacia el cielo como un pino de montaña, quizá no sea muy alto, pero estoy solo. Veo como otras gentes hacen amigos, en todas partes, como un perro hace amigos. Y cuando contemplo tanta cortesía canina me digo: Aquí viene, gracias al cielo, otro enemigo.

Edmond Rostand

sábado, 16 de noviembre de 2013

Letanía de nuestro señor Don Quijote - Fragmentos

Escena de Don Quijote de Orson Welles de 1969,
película inacabada y cuyo montaje se exhibió en 1992
siete años después de la muerte de su director.
Rey de los hidalgos, señor de los tristes,
que de fuerza alientas y de ensueños vistes,
coronado de áureo yelmo de ilusión;
que nadie ha podido vencer todavía,
por la adarga al brazo, toda fantasía,
y la lanza en ristre, toda corazón.
 
Caballero errante de los caballeros,
varón de varones, príncipe de fieros,
par entre los pares, maestro, salud.
Salud, porque juzgo que hoy muy poca tienes,
entre los aplausos o entre los desdenes,
y entre las coronas y los parabienes
y las tonterías de la multitud...

Ruega generoso, piadoso, orgulloso;
ruega casto, puro, celeste, animoso;
por nos intercede, suplica por nos,
pues casi ya estamos sin savia, sin brote,
sin alma, sin vida, sin luz, sin Quijote,
sin piel y sin alas, sin Sancho y sin Dios.

De tantas tristezas, de dolores tantos
de los superhombres de Nietzsche, de cantos
áfonos, recetas que firma un doctor,
de las epidemias, de horribles blasfemias
de las Academias, líbranos Señor.

Rubén Darío

domingo, 3 de noviembre de 2013

Para matar a un ladrón de libros - Capítulo 11

El motivo por el que tanto le repugnaban las lluvias, era una página que no se atrevía a leer; no por temor, sino por sentir el mero placer masoquista de saberse alguien patéticamente enamorado de su tristeza y su existencia irresoluta. Limitación sosegada a la mañana siguiente, ni bien se puso el piloto, salió de su casa y comenzó una larga caminata hasta el centro de la ciudad, tratando de no pensar en nada, ni en el mensaje de texto de la noche anterior, o el orín incesante pugnando por abrir otras puertas de su memoria; y así sucedió: en su mente comenzaron a yuxtaponerse, como los avances de una película de acción, sus máximos logros en el oficio del latrocinio de volúmenes.
 
Fernando Cabrera

domingo, 27 de octubre de 2013

Sueño

Dibujo de Miguel Mellado
Tengo un sueño.
Martin Luther King escucha desde el balcón y el tirador llora a su lado.
Luca despierta, convida a todos los parroquianos y mira el sol por primera vez en años. Después conversa con Mapu y le pide una canción de amor. La hermosa niña de luz lo resuelve.
Miguel y Federico conversan y llaman a las alturas de las águilas pop.
Sokol canta y canta como sólo el corazón sabe hacerlo. Hurlingham espera por lluvia para los caballos.
Una canción más. De los Ramones, de Joe Strummer, de Lennon, no sé, suena Nick Cave o era Drake? Syd Barrett mezcla los sonidos hendrixianos.
Ahora que todo terminó y no hay pibes con hambre, el club anarco que no es club pero sí libertario presta su picnic para el show de las nubes celestes que sólo se ven desde la tierra.

M. Ceniza

Bailame el agua


Diego Acosta - Dibujo a lápiz
Prefiero morir vicioso y feliz a vivir limpio y aburrido. Prefiero encontrar una estrella en el fango a cuatro diamantes sobre un cristal. Prefiero que la estrella queme, sea fuego, a un tacto rezumante de frialdad. Prefiero besar el duro suelo veinte veces para llegar una sola vez a lo más alto a escalar poco a poco, sin caer nunca pero sin llegar jamás a la cima. Prefiero que me duela a que me traspase, que me haga daño a que me ignore. Prefiero sentir. Prefiero una noche oscura y bella, sucia y hermosa, a un montón de días claros que no me digan nada.
Prefiero el mar a la montaña. La vida es una noche tumbado en la playa, mirando las estrellas sin verlas, soñando despierto, dejando que la arena se cuele entre los dedos de mis pies, embriagado de todo. Y la noche, siempre la noche. Nunca a la luz del sol. La noche es mágica. Me hace vivir, no pensar. Me pone en movimiento. Rompe mis esquemas. Prefiero las noches frescas de verano, andar con poca ropa, sentarme en el suelo y meterme algo de vida en el cuerpo. La mañana me sabe a dolor de cabeza. Me da sueño. Me quita las ganas de hablar. Me recuerda que soy mortal. Me recuerda que soy normal. La noche me hace único. Prefiero el color de la sangre y el de la gris niebla que difumina las cosas. Si sabe que prefiero el frío cuero, ¿por qué se viste con el traje de terciopelo? Se me escurre entre los dedos. Prefiero experimentar las cosas, aunque me hagan mal. Aunque me hiervan la sangre. Prefiero probarlo todo a morirme sin saber lo que me gusta.

Daniel Valdés

Diego Acosta - Dibujo a lápiz
En palabras del autor: "Báilame el agua, pensiones oscuras, parques con bellos durmientes, una ciudad hecha de un sólo callejón sin salida. La marginalidad de un circo de seres asociales donde crecen todos los enanos, el amor entendido como crudeza, con orígenes que queremos enterrar, con la muerte que soy yo y está en mí y con gentes que se cruzan en autopistas a cien por hora sin moverse de una estación de metro donde cantan en busca de la moneda del extraño. Y poesía. Y rabia. Todos los seres son uno y ninguno es igual que otro. Fernando Pessoa decía que sólo se entendía como orquesta. Cada uno de los instrumentos no dice nada por separado. Báilame el agua es una orquesta de personajes con un millón de personas en cada uno de ellos."