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domingo, 4 de mayo de 2014

(de) La corrupción de la naranja - Fragmento

Autorretrato y circunstancia - óleo de Jesús Marcos, 1983
La mano anónima arroja los dados sobre el tapete. Correctos empleados observan el juego, apilan sus fichas, pagan las apuestas.
Si naciera, me pregunto, infinito número de veces ¿en cuántas llegaré a ser de nuevo el mismo que ahora soy?
Infinito número de veces saliendo del útero materno mirando los dados detenerse.

Darío Canton

domingo, 20 de abril de 2014

Formas de querer

Fotografía de Willy Ronis
Me han querido de muchas formas: A golpes porque te quiero tanto que lo hago por tu bien, en silencio porque te quiero tanto que no es necesario decírtelo, a escondidas porque te quiero tanto que nadie puede saberlo.
Pero yo sólo quiero que me quieran de una forma: Sin pasar miedo ni un solo minuto recordándemelo todos los días gritando a los cinco océanos la verdad, porque quererme tanto de otras maneras es una puta mentira.

Ada Menendez, del libro Abierta de piernas - 1972

miércoles, 26 de marzo de 2014

Después de un largo viaje

Dibujo de Maximiliano López
Muestra Paracaidistas 2013
Complejo Cultural Santa Cruz
Me siento en el balcón a mirar la noche. Mi madre me decía que no valía la pena estar abatido. Movete, hacé algo, me gritaba. Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz. Mi madre y yo éramos diferentes y jamás llegamos a comprendernos. Sin embargo, hay algo que quisiera contar: a veces, cuando la extraño mucho, abro el ropero donde están sus vestidos y como si llegara a un lugar después de largo viaje me meto adentro. Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor tengo la certeza de que nada nos separa.

Fabián Casas

domingo, 16 de marzo de 2014

Juego de niños

Irish Coffee de Trillo y Meglia (los dos Carlos)
 

Cuatro o cinco palabras aprendidas
en la noche del tiempo siendo niños
nada más que esas cuatro o esas cinco
palabras aprendidas son precisas
para nombrar los dos o tres asuntos
que merecen nombrarse en esta vida.
 


El resto es lo que queda cuando a la poesía
le hemos quitado todo lo que es la poesía.

Carlos Marzal

domingo, 9 de marzo de 2014

Fábula del tiempo

Marisú Olivera- Proyecto Formato Negro
Fundacruz, Río Gallegos 2013
Seguramente, si lo piensas,
estos años no van a repetirse.
Vivirás su carencia irremediable,
se llenará de sombras tu mirada,
te habitará el vacío y, con el tiempo,
se destruirá tu imagen en el espejo.
Y esperarás cansado, te aseguran,
muchas tardes morir en tu ventana,
buscando en la memoria
ese tiempo feliz, siempre perdido,
esa estación dorada que tuviste
y que debe ser ésta, más o menos.

Luis Muñoz (del libro Septiembre) - 1991

sábado, 25 de enero de 2014

Cumpleaños

Van Gogh
Autorretrato 1888
Yo lo noto: cómo me voy volviendo menos cierto, confuso, disolviéndome en el aire cotidiano, burdo jirón de mí, deshilachado y roto por los puños. 

Yo comprendo: he vivido un año más y eso es muy duro.

 


Van Gogh
Autorretrato 1889

¡Mover el corazón todos los días casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario morirse muchas veces mucho.

 
 
Ángel González

domingo, 19 de enero de 2014

Si he de elegir

Ilustración de Romantically Apocalyptic - Vitaly Alexius

Si he de elegir
elijo el rostro ancestral de la memoria
la madrugada en el mar
el balbuceante beso adolescente
el barrilete que se va a otros cielos
elijo la palabra de mi historia
el gesto del reparto y la justicia
la voz que reclama hasta el silencio
el dios ateo
el canto de una niña.
Para que surja la nostalgia
como la vieja postal olvidada
en el libro que ya no leeremos.

Gabriel Alejo Jackobis Polack

domingo, 5 de enero de 2014

Ya que estamos

De la exposición Alteridad de Nicola Constantino
Complejo Cultural Santa Cruz 2013
Aquello que hay en mí que no soy yo y que busco. Aquello que hay en mí y que a veces pienso que también soy yo y no encuentro. Aquello que aparece porque sí brilla un instante y luego se va por años y años. Aquello que yo también olvido. Aquello próximo al amor que no es exactamente amor, que podría confundirse con la libertad con la verdad con la absoluta identidad del ser y que no puede sin embargo ser contenido en palabras pensado en conceptos no puede ser siquiera recordado como es. Es lo que es y no es mío y a veces está en mí muy pocas veces y cuando está se acuerda de sí mismo lo recuerdo y lo pienso y lo conozco. Es inútil buscarlo; cuanto más se le busca más remoto parece más se esconde. Es preciso olvidarlo por completo, llegar casi al suicidio porque sin ello la vida no vale, porque los que no conocieron aquello creen que la vida no vale, por eso el mundo rechina cuando gira. Este es mi mal, y mi razón de ser.

Mario Levrero - El discurso vacío

sábado, 4 de enero de 2014

Labios libres

Al cabo de las tierras y los días de horarios y partidas y llegadas y aeropuertos comidos por la niebla enfermo de países y kilómetros y rápidos hoteles compartidos. Luego de esperas prisas y rostros y paisajes diferentes y seres encandilados por el olvido o abiertamente besados por la vida. Después de aquella amada y esa otra apenas entrevista mujeres atrapadas por mi soledad y ahogadas por las bellas catástrofes. Luego de la violencia y el deseo de comenzarlo todo nuevamente y los errores y los malentendidos cotidianos y los hábitos torrenciales del trópico y noches acariciadas por el alcohol y tabaco fumado con tanta incertidumbre. Al cabo de un nombre que no me atrevo a decir y de alguien que yo llamaba Irene de cierta voz cierta manera de clavar los ojos. Al cabo de mi fé en el  entendimiento de los hombres y en el corazón de ciudades y pueblos que nunca sabrán de mí. Luego de tanta tentativa de huirme o enfrentarme y comprender que estoy solo pero no estoy solo. Al cabo de amores corroídos y límites violados y de la certidumbre de que toda la vida no es más que los escombros de otra que debió haber sido. Al cabo del hachazo irreparable del tiempo sólo puedo blandir estas palabras esta obstinación de años y distancias que se llama poesía.

Mario Trejo

viernes, 27 de diciembre de 2013

La sombra de las horas

La luz y la sombra. La sombra y la luz. Llega la noche y me siento delante de la pantalla del ordenador. En un documento de texto, en blanco, van apareciendo historias. Historias que me hablan de personas como tú y como yo. Historias que aparecen de entre la sombra que irrumpe tras el sol. Y dentro de cada una de ellas, como un destello, la pincelada de alguna vida.

Luis Miguel Morales Peinado

domingo, 8 de diciembre de 2013

Nada

Si aquella noche -pensaba yo- se hubiera acabado el mundo, o se hubiera muerto uno de ellos, su historia hubiera quedado completamente cerrada y bella como un círculo. Así suele suceder en las novelas, en las películas, pero en la vida… Me estaba dando cuenta yo, por primera vez, de que todo sigue, se hace gris, se arruina viviendo. De que no hay final en nuestra historia hasta que llega la muerte y el cuerpo se deshace.

Me parecía que de nada vale correr si siempre ha de irse por el mismo camino cerrado de nuestra personalidad. Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él. Imposible libertarme.

Carmen Laforet - 1944

martes, 3 de diciembre de 2013

Para que yo me llame Ángel González

Para que yo me llame Ángel González
para que mi ser pese sobre el suelo
fue necesario un ancho espacio 
y un largo tiempo
hombres de todo el mar y toda tierra
fértiles vientres de mujer y cuerpos
y más cuerpos fundiéndose incesantes
en otro cuerpo nuevo.
Solsticios y equinoccios alumbraron
con su cambiante luz, su vario cielo
el viaje milenario de mi carne
trepando por los siglos y los huesos.
De su pasaje lento y doloroso
de su huida hasta el fin, sobreviviendo
naufragios, aferrándose
al último suspiro de los muertos
yo no soy más que el resultado, el fruto
lo que queda, podrido, entre los restos;
esto que veis aquí, tan sólo esto
un escombro tenaz, que se resiste
a su ruina, que lucha contra el viento,
que avanza por caminos que no llevan
a ningún sitio. El éxito
de todos los fracasos. La enloquecida
fuerza del desaliento.

Ángel González - Áspero mundo - 1956

jueves, 28 de noviembre de 2013

Las franquicias de la muerte - Fragmento

“Los espejos son las puertas por las que va y viene la muerte.”
Jean Cocteau
 
El Día de muertos, una de las tradiciones más hermosas que mis ojos han visto, ha demostrado ser una de nuestras costumbres más sinceras y poéticas, un acto donde la vida y la muerte se miran sonrientes consintiendo su mutua presencia sobre la tierra, brindando cachondas con todos los presentes, confundiéndose entre tragos, comida y verbena en la oscuridad de la noche y despertando abrazadas al salir el sol.
(...) La realidad nos dice con voz firme, a veces a grito pelado, que crecen las ausencias, las lágrimas, los brindis y también las fiestas. Porque México es ese lugar donde las jornadas son más largas que los días y las noches se convierten en el lago claro de la luna; donde el amanecer no nos espera y a la muerte se la abraza en cualquier rincón o en cualquier esquina; y donde también, año con año, se hace más difícil soportar los embates del vecino país del norte.
Estar a tiro de piedra de los Estados Unidos no nos ha resultado fácil –tampoco a ellos–. Somos la puerta latinoamericana, somos la última frontera, somos la resistencia urdida. Somos un pueblo que se sostiene a pesar de todo y que nadie entiende realmente cómo. Esos cabrones vecinos, junto con sus amigos de allá y de acá, nos robaron en otro tiempo medio país queriendo quedarse la otra mitad, y un ranchero bigotón, años atrás a caballo y con pistola, sobrio hasta la última gota, ha sido el único que ha tenido las agallas para invadir esa mal ganada tierra. Somos el nudo de la cuerda que nos ahorca, la red que nos salva y nos atrapa, el cántaro que deja escapar el agua que mataría nuestra sed.
Nosotros sabemos de sobra que la fortaleza de un pueblo radica en su memoria, su raíz, su palabra. Y México con todos sus mexicanos tiene de todas éstas para aventar pa’rriba, repartir y regalar.
(...) Mictecacihuatl, la dama de la muerte, precursora de la floreada y sombreruda Catrina, flota en el aire mezclada con el aroma del cempazúchitl y el copal. Aprovechando el correr del viento, se monta y viaja en esos hilos de humo espeso y dorado para entrar en nosotros, abrazarnos el alma y sentir nuestro cuerpo desde dentro, dejarse estar, vivirnos un ratito y mostrarnos con dulzura que la muerte no es un punto de llegada sino de partida, que la vida es corta pero florida, que el amor no se lo lleva la tumba porque no estar tampoco significa haberse ido.
diadosmortosjoseguadalu
Colgados por todas partes, las figuras de calaveras ausentes bailan solas o acompañadas; andan en bicicleta, pasean al perro, se casan, huyen del casamiento, beben, comen, fuman, cojen, están de fiesta y nos invitan a descreer de vampiros y vampiresas, de momias deshilachadas y calabazas de sonrisas huecas. Porque las únicas brujas que existen son las que salen por la madrugada; porque el miedo no vive de noche y la muerte no es malvada; porque más malvados son aquellos que se imponen y arrasan con las creencias, las costumbres y tradiciones; porque festejar con tus queridos ausentes, brindar y dormir con ellos no es una travesura; porque pa’ qué disfrazarse de cualcosa si siendo ya uno mismo se es muchos al mismo tiempo; porque la recompensa se da en el amor rememorado, en la foto del que ya viene, en los recuerdos guardados; porque es mejor ir al panteón, al pasillo de la abuela o a la sala de tu casa, al chocolate caliente, al mezcal, o al aguardiente, a los tamales, al pan de muerto o a la tortilla con salsa, y brindar con todos tus muertos que caer preso de un amor que no es el tuyo, de un fantasma que no es fantasma sino una mentira bajo una sábana blanca.
Éste será un noviembre plagado de altares, de flores, de llantos. Serán muchos más que los últimos años. Y aunque esto sostenga una hermosa tradición, no es un dato de alegría. La muerte, sin lugar a dudas, ha establecido una de sus principales oficinas en México y ese dolor no lo cura ningún brindis ni lo oculta ningún fantasma.
(...) Porque en México la vida es una fiesta y cuando parece que llegó el final y calla la orquesta, a la parca le cantamos las rancheras, la bailamos con danzón o la besamos en la boca despellejándole el corazón.

Emilio Gomagu

Para leer el texto completo de este excelente artículo dirigirse a Revista Esnob en el siguiente link:

Las Franquicias De La Muerte

jueves, 21 de noviembre de 2013

Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo

Papel tapiz de Cecilia de Souza
Me gusta dormir, quizá es lo que más me gusta en esta vida. Y quizá me gusta tanto porque me cuesta mucho conciliar el sueño.

Desde pequeño he pensado que dormir te aparta del mundo, te hace inmune a sus ataques. La gente sólo puede atacar a los despiertos, a los que están con los ojos abiertos.

La gente viola con sus sueños: viola la intimidad, viola el lenguaje con el que se expresa, viola esa imagen como mejor le parece. Cuántas veces he tenido sexo con gente en sueños y al día siguiente no me he atrevido ni a saludarla, pensando que en el “buenos días” se notará las “buenas noches que hemos pasado”.

Albert Espinosa

lunes, 14 de octubre de 2013

Los ojos más bellos

Estación de trenes de Radajell - Ernest Descals
Esta vida me ha enseñado que no hay que insistir sobre la belleza de las tierras, de las criaturas ni de las cosas. Que debería uno tener el valor estético de ser siempre y en todo viajero, sólo viajero, porque al final el mejor recuerdo es el de aquello que no se tuvo nunca y los ojos más bellos fueron los ojos que en una madrugada lívida vimos desde nuestro vagón de ferrocarril, en la ventanilla de otro tren que se cruzaba irremisiblemente con el nuestro.

César González Ruano

El secreto de la vida por Ileana Surducan

domingo, 15 de septiembre de 2013

Acelerando los beneficios de la confusión

Hablar de contribuir a la confusión general equivale justamente a propiciar el desorden, dirán algunos. De todos modos, no se trata de un desorden contra el orden, sino más bien de un nuevo desorden contra el un viejo desorden.
El desorden, al envejecer, se fija, se fosiliza y adquiere así la apariencia del orden, pero solo porque está inmóvil, porque está muerto. Un desorden muerto se corrompe, hiede, contamina la vida con su podredumbre. Entonces es necesario crear un desorden totalmente nuevo que lo sustituya. Pero no cualquier desorden, sino uno que consuma lo viejo y purifique la vida: un desorden creador, por el cual circule la sangre siempre renovada de lo vital. 

Aldo Pelegrino
(Arte: Proyecto Tehom o Abismo de Angelo Musco)

viernes, 13 de septiembre de 2013

Por qué los pájaros...

Siempre me pregunto por que los pájaros permanecen en el mismo lugar si pueden viajar a cualquier parte del planeta. Luego me hago la misma pregunta a mi mismo.  

Harun Yahya

sábado, 7 de septiembre de 2013

Abrir la puerta

Me pregunto, y es una pregunta inmoral, si servirá de algo abrir esa puerta que da al patio, a la tierra, al viento del mundo, a los pasos de la gente.
Me pregunto si servirá de algo escribir a estas horas de la noche en el silencio de mi habitación con la puerta cerrada y asomarme y mirar, dejando que me lleven los pasos y la sombras del camino.
Me pregunto si servirá de algo explicar por qué no explico cuando tanta palabra y confidencia intentaron traducirme y ponerme al descubierto si servirá de algo abrir la puerta, me pregunto, y andar por el patio, por el mundo entre la gente, abrir de par en par la puerta para que todo pueda cumplirse. Como la hoja de un cuchillo al extremo de un puente. Como la red y el roble que salvan la alegría al final del espectáculo. Como el canto de las aguas y el susurro de la siesta. Como la playa en sombras y el lecho infinito de los amantes reencontrados.
Para que todo pueda cumplirse (la luz, la noche, la inocencia, el nombre que pasa entre las ramas) la puerta se abrirá enteramente. Se abrirá por fin la puerta por si alguno quiere volver a entrar o salir o curiosear entre mis cosas o esperarme mientras vuelvo. Y si tardo y no regreso, salir al viento y olvidarme.

Edgar Bayley

domingo, 18 de agosto de 2013

Paracelso - Fragmento

Es un juego ¿Qué otra cosa debía ser? No es más que un juego nuestro quehacer terreno, aunque les pareciera grandioso y profundo. Con escuadras de feroces mercenarios juega el uno, el otro con supersticiones falsas. Alguno juega con los soles, con las estrellas. Yo juego con las almas. Un sentido lo encontrará solamente quien lo busca. El uno dentro del otro recorren sueño y vigilia, realidad y ficción. En ningún lugar hay certeza. Nada sabemos de los demás, nada de nosotros; jugamos siempre.

Arthur Schnitzler