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domingo, 1 de junio de 2014

La cuidad sin nombre - Fragmento

Viñeta de El Mago Volumen 1 - Enrique Alcatena
Al acercarme a la ciudad sin nombre me di cuenta de que estaba maldita. Avanzaba por un valle terrible reseco bajo la luna, y la vi a lo lejos emergiendo misteriosamente de las arenas, como aflora parcialmente un cadáver de una sepultura deshecha. El miedo hablaba desde las erosionadas piedras de esta vetusta superviviente del diluvio, de esta bisabuela de la más antigua pirámide; y un aura imperceptible me repelía y me conminaba a retroceder ante antiguos y siniestros secretos que ningún hombre debía ver, ni nadie se habría atrevido a examinar.

Howard Phillips Lovecraft

miércoles, 19 de febrero de 2014

El extraño - Fragmento

Visiones de H. P. Lovecraft - Novela gráfica de Hernán Rodríguez
Desdichado es aquel a quien sus recuerdos infantiles sólo traen miedo y tristeza. Desgraciado aquel que vuelve hacia atrás y sólo ve horas de triste soledad en bastos y lúgubres recintos de cortinados marrones y alucinantes hileras de antiguos volúmenes o hacia pavorosas vigilias a la sombra de árboles descomunales y grotescos, cargados de enredaderas, que agitan silenciosamente en las alturas sus ramas retorcidas. Esto es lo que los dioses me dieron a mí, el aturdido, el desilusionado, el estéril, el  desarraigado. Sin embargo me siento extrañamente satisfecho y me aferro con desesperación a aquellos marchitos recuerdos cada vez que mi mente amenaza con ir más allá.

H.P. Lovecraft

domingo, 1 de septiembre de 2013

Del maestro de lo terrible y lo extraño

Estoy casi decidido a no escribir más cuentos, a soñar simplemente cuando me apetezca, sin detenerme a hacer algo tan vulgar como transcribir mi sueño para un público de cerdos.

Lovecraft

domingo, 22 de julio de 2012

La ciudad sin nombre

Al acercarme a la ciudad sin nombre me di cuenta de que estaba maldita. Avanzaba por un valle terrible reseco bajo la luna, y la vi a lo lejos emergiendo misteriosamente de las arenas, como aflora parcialmente un cadáver de una sepultura deshecha.
Perdida en el desierto de Arabia se halla la ciudad sin nombre, ruinosa y desmembrada, con sus bajos muros semienterrados en las arenas de incontables años. Así debía de encontrarse ya, antes de que pusieran las primeras piedras de Menfis, y cuando aun no se habían cocido los ladrillos de Babilonia. No hay leyendas tan antiguas que recojan su nombre o la recuerden con vida (...). Esta fue la ciudad con la que el poeta loco Abdul Alhazred soñó la noche antes de cantar su dístico inexplicable:
«Que no está muerto lo que yace eternamente
y con el paso de los evos, aun la muerte puede morir»

Howard Phillips Lovecraft

lunes, 26 de septiembre de 2011

Campanas


Escucho las campanas
las campanas burlonas y malditas
que despiertan recuerdos

que obsesionan y paralizan;
Suenan y resuenan

sobre un millar de infiernos.
Demonios de la noche...

¿por qué no permanecen tranquilos?

H. P. Lovecraft.

domingo, 7 de agosto de 2011

Ex inferis


Lo único que le pide a la vida es no pensar. Por alguna razón, pensar es espantoso para él, y huye como una plaga de todo lo que pueda estimular su imaginación. Es un sujeto muy flaco, gris y arrugado, aunque algunos dicen que no es tan viejo como aparenta. El miedo ha clavado en él sus truculentas garras, y cualquier sonido le hace dar un respingo, con los ojos muy abiertos y la frente cubierta de sudor.

H. P. Lovecraft