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miércoles, 20 de marzo de 2013

de La noche de las Letras


La mente del poeta no es un refugio de paz, es el calabozo de mil tragedias silenciosas.

Víctor de la Hoz

El club de la pelea

 
Si estás leyendo esto, el aviso va dirigido a ti. Cada palabra que leas de esta letra pequeña inútil, es un segundo menos de vida para ti. ¿No tienes otras cosas que hacer? ¿Tu vida está tan vacía que no se te ocurre otra forma de pasar estos momentos? ¿O te impresiona tanto la autoridad que concedes crédito y respeto a todos los que dicen ostentarla? ¿Lees todo lo que te dicen que leas? ¿Piensas todo lo que te dicen que pienses? ¿Compras todo lo que te dicen que necesistas? Sal de tu casa, Busca a alguien del sexo opuesto. Basta ya de tantas compras y masturbaciones. Deja tu trabajo. Empieza a luchar. Demuestra que estás vivo. Si no reivindicas tu humanidad te convertirás en una estadistica. Estás avisado.

Anónimo IX

Si de algo me siento dueño no es de la vida que vivo, es de mi sueño. Y un hombre no envejece cuando se le arruga la piel sino cuando se arrugan sus sueños y sus esperanzas. Y nunca olvides que un sueño sin estrellas es un sueño olvidado.

Guitarra negra - Introducción

 
Cómo haré para tomarte
en mis adentros, guitarra
Cómo haré para que sientas mi torpe amor
mis ganas de sonarte entera y mía
Cómo se toca tu carne de aire, tu oloroso tacto,
tu corazón sin hambre, tu silencio en el puente,
tu cuerda quinta, tu bordón macho y oscuro,
tus parientes cantores, tus tres almas,
conversadoras como niñas
Cómo se puede amarte sin dolor, sin apuro,
sin testigos, sin manos que te ofendan
Cómo traspasarte mis hombres
y mujeres bien queridos, guitarra
mis amores ajenos,
mi certeza de amarte como pocos
Cómo entregarte
todos esos nombres y esa sangre,
sin inundar tu corazón de sombras,
de temblores y muerte, de ceniza,
de soledad y rabia, de silencio,
de lágrimas idiotas...
 
Alfredo Zitarrosa

miércoles, 13 de marzo de 2013

Libro del desasosiego


El hombre no debe poder ver su propia cara. Eso es lo más terrible que hay. La naturaleza le ha concedido el don de no poder verla, así como el de no poder mirar a sus propios ojos. Sólo en el agua de los ríos y los lagos podía mirar su rostro. Y la postura, incluso, que tenía que adoptar era simbólica. Tenía que inclinarse, que rebajarse para cometer la ignominia de verse. El creador del espejo envenenó el alma humana.
 
Fernando Pessoa
 
 

Todos los hermosos caballos

 
Hierba y sangre. Sangre y piedra. Piedra y los oscuros medallones que imprimieron sobre ellas las primeras gotas planas de lluvia. Recordó a Alejandra y la tristeza que había visto por primera vez en la curva de sus hombros y que había creído comprender y de la que no sabía nada, y experimentó una soledad que no había conocido desde que era niño y se sintió totalmente ajeno al mundo, aunque todavía lo amaba. Pensó que en la belleza del mundo se escondía un secreto. Pensó que el corazón del mundo latía a un costo terrible y que el dolor del mundo y su belleza se movían en una relación de equidad divergente y que en este temerario déficit podría exigirse en última instancia la sangre de multitudes por la visión de una única flor.

Cormac McCarthy

Entre paréntesis


 
¿Entonces qué es una escritura de calidad? Pues lo que siempre ha sido: saber meter la cabeza en lo oscuro, saber saltar al vacío, saber que la literatura básicamente es un oficio peligroso. Correr por el borde del precipicio: a un lado el abismo sin fondo y al otro lado las caras que uno quiere, las sonrientes caras que uno quiere, y los libros, y los amigos, y la comida. Y aceptar esa evidencia aunque a veces nos pese más que la losa que cubre los restos de todos los escritores muertos. La literatura como diría una folklórica andaluza, es un peligro.
 
Roberto Bolaño

martes, 12 de marzo de 2013

La pálida

 
Mis certezas desayunan dudas. Y hay días que en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno: entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.

Eduardo Galeano - El libro de los abrazos

Anónimo VIII


Sus sueños tenían la forma de las mariposas, el aroma del arcoiris, la luz de luciérnagas, la mirada de la noche...

(Arte de Viktor Sheleg)

Conciliando

Ya no tengo claves.
No logro entender los comportamientos,
las circunstancias, los encuentros,

las desprolijidades evitables,
las bifurcaciones en los caminos,
las conductas que matizan las nuevas relaciones,
las dedicadas manipulaciones que extasían los humores,
la parafernalia de los dueños de la verdad,
la gravedad de las discusiones insignificantes,
la macabra clarividencia de los que saben

y me miran desde arriba.

Busco insaciablemente lo profundo,
lo verdadero,
lo humano capaz de trascender,
la sencillez de la palabra,
la grandeza del silencio,
el perdón de la tardanza,
la justicia añorable,
el romance infinito,
la calidez de las palabras,
el recuerdo... este instante.


alasVALS

domingo, 10 de marzo de 2013

Soy

                                                
Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.

Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.

Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,

del tiempo, que es de uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.
 
Borges (Jorge Luis)

Peripecias del agua

 
Basta conocerla un poco para comprender que el agua está cansada de ser un líquido. La prueba es que apenas se le presenta la oportunidad se convierte en hielo o en vapor, pero tampoco eso la satisface; el vapor se pierde en absurdas divagaciones y el hielo es torpe y tosco, se planta donde puede y en general sólo sirve para dar vivacidad a los pingüinos y a los gin and tonic. Por eso el agua elige delicadamente la nieve, que la alienta en su más secreta esperanza, la de fijar por sí misma las formas de todo lo que no es agua, las casas, los prados, las montañas, los árboles...

Julio

De la película Lugares Comunes (aunque también puede haber sido dedicado a mi Estela)

Ninguna de las mujeres que conocí después de Lili le puede ganar. No. Las miro, las puedo admirar, me puede asombrar encontrarme con alguien como Tutti Tudela, pues yo estoy abierto a lo que sea, por lo que pueda pasar.
Pero no hay caso... Lili gana.... Lili siempre gana.

La música según El Maestro

 
La música se parece más a un animal que al hombre. Es como si la música fuera una medusa o una mariposa. Tiene una animalidad, una cosa indomable. Por más que la escribamos o la combinemos, lo que sea, siempre abarca mucho más.

Spinetta.

“Oh Gloria Inaccesible. Oh, júbilo inmortal”.

"Estoy atrapado bajo las gotas de esta lluvia desesperada, parado en algún lugar de tu ombligo, mientras la muerte con un sombrero verde me espera al otro lado de la calle."
 

Oscar Leonardo Salas Ángel, poeta y estudiante en Licenciatura en Humanidades y Lengua Castellana, de nacionalidad colombiana, muerto a los 20 años el 8 de marzo de 2006 en una manifestación contra el Tratado de Libre Comercio en la Universidad Nacional de Colombia durante la conmemoración por el Día Internacional de la Mujer. Su muerte se produjo en un enfrentamiento con el Escuadrón Móvil Antidisturbios, ESMAD.
"Porque el que murió peleando vive en cada compañero, por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de combate. ¿Hasta cuándo? Hasta siempre.". Así lo despidieron sus familiares y amigos.